Me gustaría escribir esta entrada de manera especial porque en los últimos días he podido comprobar de primera mano la desesperación de la gente respecto a sus inversiones, no solo en el plano profesional, sino que también en el plano personal. Me gustaría escribir unas palabras para contribuir a tratar de normalizar la situación y de aportar un poquito de tranquilidad a aquella gente que la está perdiendo con estás caídas frenéticas que está teniendo la bolsa en los últimos días.
Lo que hay que tener claro desde un principio es que si tienes un plan definido a medio y largo plazo debes de mantener la calma y ceñirte a él. Está claro que las caídas son importantes y duele ver tu cartera en rojo, yo soy el primero que, a pesar de no importarme en absoluto las cotizaciones a corto plazo y tener un claro horizonte marcado a largo plazo, no puedo evitar mirar los mercados. Lo que está pasando es histórico, las bolsas mundiales no caían tanto desde hace muchas décadas y muchos de nosotros, por no decir, la mayoría no lo habíamos visto ni si quiera en la crisis del 2008. Pero lo que está pasando no es directamente por un motivo económico, aunque si se alarga en el tiempo si puede afectar a la economía.
La caída de los mercados se está debiendo principalmente a la reducción de la actividad de las empresas motivadas por los efectos de la pandemia del coronavirus. Es obvio que, si hay muchas empresas que no pueden contar con sus trabajadores para poder producir bienes o si, como está pasando en el sector turístico, la gente no viaja y se hospeda en hoteles, van a ver mermados sus ingresos, pero no porque estás empresas tengan problemas internos dentro de la empresa, sino que es por un factor externo ajeno a ellos.
Los gobiernos y bancos centrales ya están tomando medidas para poder ir paliando esta situación y tratar de recuperar la posición económica mundial que había antes de la pandemia y estoy totalmente convencido que esto será así, en cuanto desaparezca y este bajo control el virus, la economía volverá a sus niveles anteriores más pronto que tarde y es más, como ha pasado en ocasiones anteriores, volverá con más fuerza y se convertirá en un mal sueño, ¿O ya no os acordáis de la crisis del 2008? parecía que se iba a acabar el mundo y hoy en día la mayoría de bolsas (sobre todo la americana) tiene grandes ganancias sobre aquellos días incluso después de los últimos días de bajadas.

Evolución del S&P 500 TR desde inicios del 2008 hasta hoy
A pesar de la situación, como he dicho al principio, si has hecho los deberes, tienes un plan de ahorro e inversión, sobre todo si es sistemático, síguelo fielmente y no te dejes llevar por el ruido. Da igual que tu plan sea invertir en gestión pasiva / fondos indexados, da igual que sea en gestión activa, acciones, commodities, opciones, criptodivisas, etc….. lo realmente importante es que no lo abandones en los peores momentos como el que estamos viviendo actualmente porque en ese caso de nada sirve crearse un plan. Si creas un plan es para seguirlo tanto en los buenos como en los malos momentos. Yo estoy en la misma situación que tú, este año estoy teniendo rentabilidades negativas pero adaptadas a mi nivel y umbral de riesgo, pero en el fondo estoy tranquilo porque tengo un plan, un plan definido con anterioridad y que no he abandonado nunca. A nadie le gusta perder, pero si abandonas tu plan estarás materializando dichas perdidas y lo que es peor, te quedarás sin plan.
Te voy a contar un caso de por qué no es buena idea abandonar un plan definido de antemano. Es un caso conocido, pero hay mucha gente que todavía lo desconoce, sobre todo inversores pequeños o que no están familiarizados con el mundo de la inversión.
Se trata del caso de Peter Lynch y su fondo Magellan que estuvo gestionando en Fidelity desde 1977 hasta 1990. Este fondo obtuvo una rentabilidad anualizada del 29% durante el periodo que estuvo gestionado por Peter Lynch, batiendo de manera holgada a su índice de referencia, concretamente en más de 10 puntos porcentuales.
Según un estudio de Fidelity, la gestora del fondo, ¡¡¡el inversor medio del fondo gestionado por Peter Lynch perdió dinero!!! ¿Y cómo puede ser esto si el fondo dio una rentabilidad anualizada del 29%? Pues esto fue así debido a que en general un inversor, cuando un fondo va bien, tiende a subirse a la ola motivado por las buenas rentabilidades de periodos anteriores, es decir, suele comprar caro y cuando la cosa se empieza a torcer en el fondo no tienen la paciencia suficiente para poder aguantar las caídas y venden en el peor momento materializando las pérdidas, en definitiva, no tienen un plan.
Por todo esto, a pesar de las circunstancias, se paciente y aguanta, confía en tu plan de inversión y si no lo tienes ya estás tardando en hacerte uno antes de seguir invirtiendo. Determina si tu nivel de riesgo está realmente adaptado a tu plan sin olvidar que los mercados bajistas también forman parte del camino y sobre todo…….
¡¡¡NO ABANDONES TU PLAN!!!
